lunes, 16 de noviembre de 2009

El pequeño oasis

Como diría un americano. Oh My God
La vida es como es, te sorprende cuando menos lo esperas, lo hace con la persona que menos imaginabas. Y evidentemente, lo que era un desierto, poco a poco empieza a ser un oasis en medio de una inmensidad de terreno desértico.
Todo comienza con una simple semilla que cae en tierra estéril, un poco de agua, y...
Comienza a crecer un pequeño brote verde. No sabes que planta es, ni te importa, te gusta contemplar el contraste de color amarillento con el verde.
Al cabo de unos días te das cuenta de que va creciendo cada día un poquito más.
No sabes por qué la lluvia caprichosa que hacia años que se negaba a caer por esos parajes ha decidido regar cada día ese cachito de tierra.
En algún momento perdiste el control de tu estado contemplativo. Comenzaste a hablarla, a mimarla, a acariciarla,...
Y sin querer ahí estás, acurrucandote a su lado cada noche, cantandola cada mañana, bailandola cada atardecer. Pronto la planta creció y esparció sus semillas, conviertiendo aquel paraje vacío, en tu pequeño cachito de oasis.

Y toda esta metáfora es para decirte algo tan simple como: "Ay que ver lo que me gustas"

No hay comentarios:

Publicar un comentario